La Cancillería denuncia que hermana de Murillo debe cinco pasaportes diplomáticos

Edwin Condori    01.Jun.2021    Bolivia

Mayta ratificó que la designación de Jacqueline Murillo fue irregular e incluso reveló que su hoja de vida no tenía “nada” de información de calificación profesional.

El canciller Rogelio Mayta informó este martes que Jacqueline Murillo, hermana del exministro Arturo Murillo que fue designada como cónsul en Miami (Estados Unidos) durante el gobierno de Jeanine Áñez, todavía no devolvió cinco pasaportes diplomáticos pese a que ya dejó las funciones públicas.

“Esta señora anda debiendo al Estado boliviano y a la Cancillería cinco pasaportes diplomáticos; cuando termina la función pública, el funcionario debe entregarlo, ya no puede hacer uso del pasaporte diplomático que le da determinados privilegios y prerrogativas, (pero) lastimosamente esta persona nunca entregó cinco pasaportes, se lo estamos requiriendo y queda pendiente todavía eso”, dijo la autoridad.

Este hecho, según el Canciller, es solo uno de los casos que el Ministerio de Relaciones Exteriores está siguiendo y que va a sustentar más adelante en las instancias que corresponda, mientras “inicialmente, en la unidad de transparencia se está concentrando y acumulando evidencias” de posibles otros delitos.

Pues, “además, nos han señalado que (esta persona) había sostenido reuniones con un funcionario del Departamento de Estado (de EEUU) por octubre y principios de noviembre de 2020 y también con la esposa de Carlos Sánchez Berzaín (exministro prófugo de la justicia boliviana que reside en el país del norte), mientras el consulado estaba cerrado con candado y no había atención para los bolivianos bajo el argumento de pandemia”.

En diciembre de 2019, la hermana del entonces ministro de Gobierno fue designada como cónsul en Miami y el Ejecutivo en esa oportunidad argumentó que no es nepotismo y que su nombramiento fue por un acto de “humanidad» ante las amenazas de muerte que habría recibido, tras los hechos suscitados en noviembre de ese año debido a la renuncia del ahora expresidente Evo Morales en medio de una ola de protestas.

Incluso, la entonces canciller Karen Longaric, según reportes periodísticos de distintos medios, aseguró en esa oportunidad que se recibió el currículum y que se trataba de “una persona capacitada para ejercer el cargo y eso no es nepotismo. Creo que cuando una persona está capacitada para desempeñar un cargo, el tema del parentesco no debería ser un óbice para designarla”.

Sin embargo, en las últimas horas, en una entrevista con radio Fides, la misma Longaric dijo que el nombramiento de la hermana de Murillo vino desde Palacio y que se la designó pese a que ella personalmente había advertido a Jeanine Áñez que esta situación traería “problemas graves”.

“El nombramiento de la señora vino de Palacio, yo a Murillo nunca lo he conocido, a su hermana menos. Yo le dije a la presidenta que no era conveniente nombrar a la hermana de un ministro y bueno ella me dijo: ‘no sé, pero es que me ha hablado Arturo’. (Luego) él entró en la conversación y dijo: ‘esto es una cuestión humanitaria, han quemado mis hoteles en el Chapare y mi gente quedó sin nada’. (Pero) yo le dije a la presidenta que piense por favor porque esto va a acarrear problemas muy graves (…) y finalmente (después) ya vino una instrucción categórica”, relató.

Mientras, Mayta recordó que para este tipo de designaciones se deben cumplir determinadas normas y cierto tipo de criterios. Y en el caso de esta persona, en su “hoja de vida, no había nada, ninguna información de calificación profesional u otra; las normas básicas nos impiden dar a conocer o proporcionar ese material, sino se los habríamos entregado a ustedes (los periodistas) para que hagan conocer a la opinión pública”.

Por tanto, el canciller concluyó que se trata de una “situación irregular” porque se ve “más bien como un uso indebido de influencias por las propias confesiones que hacen las personas involucradas (en la polémica designación)”.

La Razón Digital