La COVID-19 ha ratificado que hacer juntos es la manera en que podremos proteger a la humanidad

Intervención del Doctor José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública de Cuba, en la Reunión Virtual de ministros de Salud del Movimiento de Países No Alineados en el marco de la 74 Asamblea Mundial de la Salud.

Estimado ministro de Salud de la República de Azerbaiyán, señor Teymur Musayev;

Distinguidos colegas:

Cuba agradece a Azerbaiyán la convocatoria de esta reunión de ministros de Salud del Movimiento de Países No Alineados. Es incuestionable la importancia de promover intercambios como este, donde podamos dialogar sobre situaciones comunes que afectan a nuestros pueblos.

Mi país apoya totalmente la intervención realizada en nombre del Movimiento, en el contexto de las jornadas de trabajo de la 74 Asamblea Mundial de la Salud. Como principios que definen el actuar de nuestra Revolución, ratificamos el compromiso con el multilateralismo y la cooperación internacional, vías para garantizar una respuesta eficaz ante la pandemia generada por la COVID-19.

Los países en desarrollo tenemos por delante el enorme desafío de enfrentar obstáculos, como los crecientes gastos en salud, la contracción de nuestras economías, el aumento de los déficits fiscales, la deuda externa, la inseguridad alimentaria, el desempleo y la pobreza. Son realidades que, unidas a muchas otras, ponen en peligro la implementación y el cumplimiento de la Agenda 2030.

Complejo es el escenario en el que Cuba hace frente a una de las mayores epidemias que ha azotado a la nación. Al recrudecimiento del injusto bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, se ha sumado la aplicación deliberada de inhumanas medidas coercitivas unilaterales, que impiden el acceso a recursos esenciales para el desarrollo de medicamentos e insumos que respalden el combate al virus.

En medio de esa asfixiante guerra económica y otras carencias, que demandan del Gobierno y el sector de la Salud enormes esfuerzos, nada nos ha impedido implementar acciones con el propósito de proteger la vida de todo nuestro pueblo.

Esa esencia en el hacer, asumida por más de 60 años en el actuar de la Revolución cubana, nos ha permitido sostener un Sistema de Salud público, universal, gratuito y accesible al 100% de la población. La principal fortaleza de ese Sistema tiene su simiente en la formación de profesionales de alta calificación y humanismo, reconocidos en los más diversos escenarios internacionales, a pesar de las acciones de descrédito que promueve el Gobierno norteamericano contra la cooperación médica cubana.

Un respaldo incuestionable al enfrentamiento de la epidemia en el territorio nacional, lo ha sido también el desarrollo de la industria médico-farmacéutica y biotecnológica nacional, cuyas producciones se han empleado en el tratamiento de la enfermedad.

Con orgullo puedo hablarles, además, sobre el desarrollo de cinco candidatos vacunales propios. A partir de los resultados obtenidos en dos de ellos, Soberana 02 y Abdala, ambos en fase III de ensayo clínico, en días recientes iniciamos una intervención sanitaria en grupos y territorios de riesgo que avanza de manera favorable.

Como parte de estas acciones, hasta el momento más de un millón de personas han recibido al menos una dosis de alguno de esos candidatos vacunales, y prevemos que al concluir el mes de agosto el 70% de la población cubana pueda estar vacunada.

Una vez que finalicen los estudios, estaremos en condiciones de inmunizar a la totalidad de nuestro pueblo y además ayudar a otras naciones a hacerlo.

Justamente en apoyo a quienes lo necesitan, en más de un año de enfrentamiento sin descanso a la pandemia, Cuba ha enviado a 40 naciones, de manera solidaria, 57 brigadas del Contingente Henry Reeve, las cuales se han unido a los más de 28 mil profesionales de la Salud que prestaban servicios en 66 países.

Excelencias:

Desde la última vez que compartimos ideas en este mismo escenario han transcurrido meses muy difíciles y de muchos retos. El enfrentamiento a la COVID-19 ha ratificado lo que ya debíamos saber todos de memoria: hacer juntos, es la manera en que podremos proteger a la humanidad ante los innumerables desafíos que la acechan.

El papel del Movimiento de Países No Alineados continúa siendo crucial para superar con éxito esta compleja situación que tan drásticamente ha cambiado al mundo.

Muchas gracias.