Las derechas no respetan la pandemia y siguen en la guerra

La necesidad de avanzar en una prensa alternativa

Los intentos en el continente por crear y desarrollar radios comunitarias -consideradas “piratas” en muchos países- enfrentan la represión, y proyectos de ley que pueden enviar a la cárcel a los impulsores de estas emisoras de corto alcance y al servicio de comunidades.

En este nuevo artículo nos pareció importante señalar, que Colombia y el Grupo de Lima, utilizaran las fronteras con Venezuela, para crear una farsa sobre una ayuda humanitaria, para ingresar producto enviados por EEUU, en mal estado y varias personas han muerto, pero lo más peligroso es los falsos positivos, sobre hechos de violencia en las fronteras, por los grupos de narcos y paramilitares los que han creado, una crisis humanitaria en las fronteras, para buscar una crisis militar, ahora a través del ingreso de mercenarios de EEUU, que atreves del ignoto e inmoral Guaidó, que contratos a estos grupos, y lo único que logro otra mentira, bajo una farsa de que Venezuela y las fuerzas armadas, lo derrotaron los mismos pescadores armados como parte de las milicias ´al mejor estilo de Viet Nam.

Para intentar una agresión bajo la anuencia del narco Duque y su familia de narcos, apoyado como los inmorales presidentes de Chile Piñera y el fascista presidente Marito de Paraguay y los funcionarios de EEUU y la amenaza de una intervención armada, en Venezuela, Cuba y Nicaragua, la presencia en de la Pandemia ha sido desestimada por Donald Trump y Bolsonaro, como una gripecita y tanto Brasil como EEUU, muestran la cara del terrorismo y la muerte de miles de seres humanos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado el aumento de los narcos cultivos, que su gobierno sitúa en 209.000 hectáreas (diez veces el departamento de Montevideo), aunque ha ratificado la ayuda que le otorga a Colombia hace décadas. Duque aseguró que en las próximas semanas su gobierno, que asumió el 7 de agosto, presentará una “política integral” contra el narcotráfico. Las medidas incluyen desarticular redes de suministro, prevención de la drogadicción y erradicación forzosa. La meta del gobierno es acabar con por lo menos 140.000 hectáreas en cuatro años. “La decisión aquí es frontal contra ese delito”, aseveró Duque.

En ese sentido el farsante Juan Guaidó, que ha llegado a manifestar en Colombia, con su grupo de narcos el rastrojo. que las muertes de venezolanos son parte de una guerra civil necesaria, llevo a la ruptura de relaciones por parte del gobierno, el reciente intento de grupos terroristas, organizados por grupos de mercenarios EEUU y varios grupos de colombianos de narcos, que buscaron el secuestro o muerte del presidente de Venezuela, Nicolas Maduro, la incapacidad de esta asonada terrorista, fueron derrotados por las milicias de pescadores y la captura en Zulia y otros en parte de grupos colombianos, entrenados por los grupos de estadounidenses y la realidad de que Trump quiso lavarse las manos, sobre la presencia de los gringos y el reconocimiento usando sus mentiras del presidente de EEUU, en sus obsesión maniaca de sus ataques, y una viralización de una guerra por el Corona virus,

La necesidad de avanzar en una prensa alternativa
El Origen y la denominación de medio alternativo de información empezó a usarse a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, para referirse a las webs informativas de periodistas independientes que comunicaban de una forma distinta las noticias que se publicaban en los grandes medios masivos de información. Artículos de opinión juegan un papel importante, para desenmascarar las políticas del capitalismo, y los grupos de la prensa de las trasnacionales, para obviar a los grupos alternativos, creando falsas informaciones al mejor estilo del fascismo, bajo una bandera de acusar al socialismo humanista, y crear la política de los grupos y monopolios, para evitar una alternativa social y humana.

Todas las naciones del mundo regulan, de una u otra manera, las concesiones para radios y televisoras. La Declaración de Principios sobre la libertad de expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA) invita a los gobiernos a manejar las concesiones de permisos con un criterio democrático, que evite la conformación de monopolios y que contribuya a la participación más amplia de los ciudadanos en el uso de esos espacios públicos.

México fuero objetos la censura por la sanción de una ley que concedió casi a perpetuidad los permisos para Televisa -una las cadenas privadas más poderosas del continente- y permitía la concesión discrecional de un organismo del Estado.

El periodista español David Carracedo público un exhaustivo informe en el que muestra que en los últimos años 293 medios de todo el mundo sufrieron clausura, revocación o no renovación de sus licencias: 77 emisoras de televisión y 159 radios en 21 países. Sólo en Colombia, 76 radios comunitarias fueron clausuradas.

Los intentos en el continente por crear y desarrollar radios comunitarias -consideradas “piratas” en muchos países- enfrentan la represión, y proyectos de ley que pueden enviar a la cárcel a los impulsores de estas emisoras de corto alcance y al servicio de comunidades. En Uruguay hay al menos dos proyectos de ley que condenan con prisión a los impulsores de las emisoras comunitarias, presentados por legisladores del Partido Nacional en la década de los 90 y que continúan presentando en cada nuevo período legislativo.

En el anterior gobierno colorado en Uruguay, varias emisoras comunitarias fueron clausuradas y sus equipos confiscados sin que ningún organismo internacional se pronunciara al respecto. Lo mismo sucede en casi todo el continente. Las clausuras de emisoras comunitarias es algo cotidiano en países como Colombia y Guatemala. En Suecia se acaba se clausurar un programa, antes de salir al aire, por una broma de pésimo gusto del equipo de producción contra el primer ministro conservador.
La globalización en los medios crea una información manipulada y tendenciosa.

Para comprender los mecanismos y la participación de los medios privados, en la configuración de la guerra mediática, debemos profundizar y analizar el concepto de un modelo del monopolio en las diversas formas de los medios, tanto de Televisión, Radio, agencias de Prensa, medios impresos, entre otros. Por eso nos parece importante citar en este taller, al periodista chileno Ernesto Carmona, quien publicó un artículo donde revela, que “10 mega corporaciones poseen o controlan los grandes medios de información de Estados Unidos: prensa, radio y televisión.

El fenómeno de la globalización, como la concentración de los medios en manos privadas, ha devenido en una nueva forma tendenciosa y dirigida de la información mundial. Al igual que se hacen campañas para vender un producto en el mercado, con el uso del marketing, en las campañas de publicidad, se hace con la información, armado en cada campaña de desinformación, un objetivo mediático, que será multiplicado a nivel regional o mundial.

Cuando hablamos de la información objetiva, surge la pregunta como definimos ese concepto, allí entra la parte subjetiva, que condiciona el tratamiento de la noticia o el comunicado que vamos a difundir. La tendencias mundiales y regionales, están condicionadas por intereses privados, en la defensa de un modelo capitalista, lo que pasa a ser la base de su línea editorial, sobre estos conceptos, trabajan las agencias de prensa y los medios impresos.

Nuevamente lo objetivo o lo subjetivo, pasa a ser un tema de reflexión en la información. Es muy difícil poder abstraerse de esa contradicción, porque cuando hay una toma de posición ante la desinformación y la manipulación, necesariamente se tiene que defender una idea, un punto de vista sobre la realidad. En este caso el comunicador o periodista, define sus intereses ante los hechos objetivos, tratando de darle un tratamiento adecuado, fundamentando sus trabajos en fuentes (declaraciones, sucesos, denuncias, entrevistas, etc.). No debemos preconcebir nuestros deseos y escribir una nota fuera de contexto, siempre debemos aplicar una visión objetiva, establecer una balanza de lo positivo y negativo del suceso, para lograr acercarnos al hecho que vamos a difundir.

Ante esa realidad tangible de una masiva manipulación de la información, buscamos caminos alternativos de comunicación. Debemos acudir a nuevos espacios para desarrollar nuestro trabajo, estos son los medios alternativos de prensa. Porque sin recursos para crear agencias de prensa, para armar un medio impreso, sólo nos queda la vía del Internet para enviar nuestras noticias.

Estamos conscientes de que esta vía, no está exenta de restricciones y de censura, tal como le ha pasado a Red Voltaire, a medios cubanos de información, y a otras páginas Web, que han sufrido boicot o se les ha “dañado” su página de alojamiento. En estudios de consultoras internacionales pudimos confirmar la importancia del Internet, como la vía alterna para nuestros trabajos. La consultora francesa Hopscotch, en un trabajo titulado “Barómetro Internacional sobre los medios y las nuevas tecnologías”, concluye que Internet ya se ha impuesto como primera fuente de información para los periodistas de todo el mundo. (Esta encuesta fue realizada en diez países europeos, Estados Unidos, Sudáfrica, Japón y Australia).

Los estudios anuales de Don Middleberg y Steven Ross, que analizan las relaciones entre el periodismo y las nuevas tecnologías en Estados Unidos, reflejan que prácticamente la totalidad de los encuestados se conectan a diario para ver su correo y lo hacen para buscar información. En Latinoamérica las tendencias son similares. Un informe, “Actitud de los periodistas latinoamericanos con respecto a Internet”, realizado por Kaagan Research y Cisco Systems, reveló que nueve de cada diez encuestados utilizaba Internet a diario para su trabajo (el estudio incluyó encuestas a periodistas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela). Los periodistas latinoamericanos encuestados consideraban Internet un recurso vital para el desempeño de su profesión.

(*) Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com
Barometro Latinoamericano