La recuperación de la eurozona será difícil

La segunda ola del coronavirus está poniendo un freno a la recuperación económica de la Eurozona. Depués del significativo aumento del tercer trimestre del pasado año, este trimetre con la emergencia sanitaria y con las nuevas medidas para contener la propagación del virus, retardarán la actividad económica de la eurozona.

La segunda ola del coronavirus está poniendo un freno a la recuperación económica de la Eurozona. Depués del significativo aumento del tercer trimestre del pasado año, este trimetre con la emergencia sanitaria y con las nuevas medidas para contener la propagación del virus, retardarán la actividad económica de la eurozona. Seguramente descenderá el PIB, en un 7.3% según las previsiones. El pronóstico está en las Perspectivas Económicas editadas por los Institutos de Estadísticas de Italia, Alemania y Suiza que ven hacia adelante trazando una imagen de fuerte incertidumbre. Un escenario condividido también por el Fondo Monetario Internacional, (FMI) que advierte que hay riesgos hasta principios de 2021.

Tras la flexión, sin precedentes del primer semetre de 2020, en el tercer semestre del año pasado, el PIB de la zona Euro, registró un crecimiento más sostenido de lo esperado (+12.5%) con una recuperación generalizata del producto exportador privado y con un repunte más incisivo entre los países que habían registrado las mayores contracciones en el primer semeste. En los próximos meses, los Institutos de Estadística advierten que un endurecimiento de las medidas de contención condicionarían aún más la actividad económica, especialmente en los servicios limitados en la industria, se preve, por lo tanto, una ralentización de la producción industrial, junto a una caída de la inversión fija bruta y sobre todo del consumo privado.

La debilidad del consumo y las inversiones han afectado el PIB del cuarto trimestre del 2020 que perdieron un 2,7%, determinando para todo el 2020 un 7,3%. Se espera en una recuperación durante el 2021 con un crecimiento del PIB en el primer trimestre, llegando al segundo trimestre con un PIB del 3,%. Por otro lado, la presión sobre los precios se mantendrá contenida: en el cuarto trimestre la evolución de la inflacción estará marcada por la estabilización de las tasas alcanzadas (-0,3%) que lo han llevado en promedio para el 2020 al (+0,2%). En el 2021, suponiendo que el precio del Brent se mantenga estable y también el tipo de cambio dolar/euro, la tasa de inflacción se mantendrá estacionaria en el primer trimestre y aumentará un (+0,7%) en el segundo trimetre.

En el próximo futuro, los riesgos tienden a ser negativos. Según el Fondo Monetario Internacional, a menos de que la dinámica de la pandemia cambie en los próximos meses, la actividad económica en la zona euro debería recuperarse de forma más gradual de lo previsto según el World Economic Outlook. El inicio de las vacunas podría suponer una mejora significativa de las expectativas y un regreso progresivo a la normalidad