El exmandatario argentino sigue creyendo que todavía ocupa ese cargo…

Mauricio Macri al diván…

Reapareció el retornado vacacionante Mauricio Macri, con una carta. Al parecer, con la intensión que impactara en toda la ciudadanía.

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare) Reapareció el retornado vacacionante Mauricio Macri, con una carta. Al parecer, con la intensión que impactara en toda la ciudadanía.

Pero fracasó; solo alcanzó a levantar alguna polvareda entre los medios hegemónicos y los opinatodos existentes en los medios. Apenas el gorilaje se puede haber sentido satisfecho con lo expresado en dicho texto, donde la mayor incógnita es saber quién lo redactó…

Sabemos quién lo firma (Macri), pero también sabemos de su manifiesta inpetitud.

Cuáles fueron las intenciones concretas de lo que se expresa, es algo que solo Macri podría aclarar. Porque lo cierto que ha sido desacertado, fuera de momento, sacado de contexto de la realidad, y de exprema gravedad.

Tan desatinado que inclusive, desde sectores del poder económico y financiero que en sus 4 años de gobierno lo han apoyado, sintieron que esta carta es un mamarracho.

Demostró que Macri (o el redactor) evidentemente viven una realidad virtual que se lleva ‘a las patadas’ con la realidad real. Se trata de una construcción de alguien desorbitado, inepto, o desconocedor. Inclusive a más de uno se le ocurriría decir que si no fuera que se sabe que el firmante es Macri, se le debería haber recomendado un análisis de alcoholemia o de alguna otra adicción…

Macri no se da cuenta que tras 4 años de gestión, la sociedad le negó el voto mayoritario. Fue el primer candidato a la re-elección argentina eyectado por el voto popular. Fue repudiado en las urnas. Con lo cual, la mayoría de los votantes evaluaron lo que hizo en 4 años y lo descartaron (ni siquiera pudo acceder a la segunda vuelta).

Frente a semejante realidad (sin necesidad de balotage), Macri aparece autovalorándose en forma extrema y sin autocrítica alguna.

Por ello el texto es el muestrario del clásico odio que lo caracterizó, el que le alimentaron sus amigotes, socios, ceos, cómplices; posiblemente con identidades conocidas tales como Patricia Bullrich, Marcos Peña y Hernán Lombardi. Voces todas acostrumbradas al desprecio, la hipocresía y la necedad.

Ese texto es la continuidad de aquella terrible jornada que soportaron los argentinos, cuando todavía asombrado por la derrota en las elecciones Paso (internas) salió a impulsar el “castigo” a los votantes, generando un nuevo empobrecimiento de la Nación con amenazas y la mega-devaluación incluidas.

Este texto se emparenta con las grotescas palabras dirigidas al país desde decenas de miles de kilómetros, alabando a la “libertad” francesa. Se emparenta con las cada vez más pequeñas marchas callejeras, como la del domingo 13 de septiembre pidiendo… “libertad”.

Este Macri necesita un diván. No para descansar, porque eso es precisamente lo que supo acumular por décadas: horas y horas de descanso; o vagancia, en otras palabras. Un inútil, reacio al trabajo y sin capacidad de pensar. Mucho menos de analizar y autoevaluarse.

Un “niño bien pretencioso y engrupido” (”que tenés berretín de figurar”) -como diría un tango-, que se considera en plena derrota y retroceso, como ganador y dueño del futuro. Un mamarracho que amenaza a la sociedad y a la democracia preanunciando que le harán fraude para ganarle, cuando ni siquiera sabe si podrá sostenerse a la cabeza de su alianza para el 2023…

Un desbocado que agrede a todos los ámbitos democráticos como nadie se animó a hacerlo desde 1983. Este amigo de dictadores, que acumuló fortunas con su familia del brazo de criminales y delincuentes comunes con manos ensangrentadas, pretende poner en tela de juicio justamente lo que nadie, absolutamente nadie ni siquiera dudó desde el retorno democrático.

Por favor: un diván, para que el vago, el peor presidente de la historia democrática argentina pueda recostarse.

Y ya allí, en plena posición de la que más disfruta, un psicólogo que… trate de despertarlo (ya no de analizarlo).