En Gotemburgo

Muere el poeta quechua Francisco Calizaya a los 92 años

Bajo tus pisadas la tierra tiembla
Que sepa el tirano que el mundo es tuyo,
Tu eres el mañana, siempre serás el futuro.
Que sepa el imperio que tu cambiaras el mundo…

Del poema «Despedida» de Francisco Calizaya Villca (México 1980)

En estos tiempos de emergencia sanitaria, no solo en Suecia, en el mundo entero, las muertes –silenciosamente- se multiplican en las redes sociales. Enterado, de la muerte del compatriota boliviano Francisco Calizaya Villca, empecé a releer sus viejos poemas, para recordar los gratos y pocos momentos compartidos con él, desde los primeros años del exilio.

Francisco nació un 4 de junio de 1929 en el pueblo de Challapata, en la provincia Avaroa del Departamento de Oruro.
A raíz del golpe militar del 17 de julio de 1980 del General Luis García Meza, régimen de asesinatos, torturas, desapariciones, violaciones y represión política, miles de luchadores políticos, sindicalistas y periodistas, buscaron refugio en diversos países solidarios.

Suecia en ese entonces acogió a Francisco Calizaya Villca. No estaba solo. En los campamentos de refugio, uruguayos, chilenos y argentinos, recibieron con manifiesta solidaridad a cientos de bolivianos.

Francisco Calisaya, viejo militante comunista, y dirigente sindicalista ferroviario, junto a otros elevó su voz para denunciar la brutal acción represiva de la narco-dictadura contra la resistencia del pueblo boliviano.

El camarada Calizaya, también era dueño de una personalidad artística. Músico andino desde su infancia, propulsor del legendario grupo «Los Carrillanos», que por diversos escenarios mineros y citadinos se paseara para cantar y hacer bailar a su pueblo.

Otra faceta de su vida, innato poeta quechua, su idioma materno y ancestral. El 5 de febrero, según cuentan, a las 5 de la madrugada, Francisco a los 92 años de vida, dejo este mundo.

Bajo tus pisadas la tierra tiembla
Que sepa el tirano que el mundo es tuyo,
Tu eres el mañana, siempre serás el futuro.
Que sepa el imperio que tu cambiaras el mundo…

Al repasar estos versos, de su inspiración, repaso también mis charlas con él, en el marco de los «Encuentros Bolivianos», que era un verdadero encuentro de los bolivianos, desde hace algo más de 25 años, siempre en una ciudad distinta. Por espacio de una semana, en un establecimiento educativo flameaban la bandera y la whipala bolivianas. Francisco Calizaya no solo entregaba sus mejores poemas, intervenía en partidos de fútbol y brindaba también charlas a los jóvenes, en quienes depositaba su confianza y esperanza para la construcción de un mundo mejor. Aquí o allá, donde sea, decía él, por la desigualdad social que impera en todas partes del mundo. Así de sincero, era Francisco.

En su entono familiar, por suerte numerosa, asentada en este país, donde echaron raíces, sabrán honrar su legado político y artístico.
Y los amigos… por esa oportunidad de estrechar su diestra y reír con él, en la lucidez de su vida, las mil ocurrencias y experiencias acumuladas en Suecia, nuestro país de adopción, por los ahora 40 años de presencia .

Jaime Padilla
Malmö febrero 2021