Palestina

Mujeres palestinas: organización y lucha frente las violencias

Enric Llopis    16.Nov.2021    Mundo

Sheikh Jarrah. En este barrio de Jerusalén Oriental, familias palestinas resisten al desalojo forzoso de sus hogares y la expansión de los asentamientos por parte de los colonos israelíes.

En mayo y ante las protestas por el riesgo inminente de expulsión (tras la resolución de un tribunal israelí), las fuerzas de seguridad de Israel perpetraron “arrestos arbitrarios de manifestantes pacíficos, uso de fuerza excesiva y uso arbitrario de granadas sonoras y paralizantes así como de cañones de agua fétida contra manifestantes y viviendas en Sheikh Jarrah”, informó Amnistía Internacional.

La UNRWA alertó en esas fechas de que cerca de mil palestinos –la mitad de ellos menores- estaban en riesgo de desalojo por la fuerza en todo Jerusalén Este (en Seikh Jarrah eran 75 las personas amenazadas por los desplazamientos forzosos).

Los hechos se destacaron en el acto sobre Resistencias de las mujeres palestinas frente a las violencias múltiples, organizado por la ONG Alianza por la Solidaridad y el movimiento BDS-País Valencià en la Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de València (en 2015 la Facultad de Historia se adhirió a la Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra la ocupación israelí).

Alianza por la Solidaridad forma parte de la plataforma AIDA, que agrupa a 80 ONG internacionales. En octubre la Red denunció que el Ministerio de Defensa de Israel calificara de “terroristas” a seis organizaciones palestinas que trabajan en los territorios ocupados.

Las “acusaciones falsas”, critica AIDA, han sido vertidas contra Addameer; Al-Haq; Defense For Children International-Palestina; Unión de Comités de Trabajo Agrícola; Centro Bisan por la Investigación y el Desarrollo; y la Unión de los Comités de Mujeres Palestinas (por ejemplo Addameer señaló en 2017 que –en los últimos 45 años- 10.000 mujeres palestinas habían sido arrestadas y/o detenidas bajo órdenes militares de Israel).

En septiembre Alianza por la Solidaridad, como parte de la federación ActionAid, se sumó a Al-Haq en la convocatoria de una Audiencia pública virtual para denunciar la violación de las leyes humanitarias internacionales por parte de Israel: “Ha incumplido más de 40 resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y más de 100 resoluciones de la Asamblea General”.

Los debates de la Audiencia estuvieron moderados por la periodista, activista y exportavoz de la Autoridad Palestina, Nour Odeh. Hablaron testigos y se aportaron testimonios sobre la detención indefinida de menores, así como de la brutalidad policial; los desplazamientos étnicos forzosos (por activista en el barrio de Sheikh Jarrah); ataques a la libertad de prensa; violaciones del derecho a la sanidad; y confiscación de las tierras y los recursos naturales, entre otros puntos

Por otra parte, Alianza por la Solidaridad trabaja junto a la ONG palestina Union of Health Work Committees (UHWC) con una clínica móvil en la Franja de Gaza. La página Web destaca que 467 mujeres en un mes han recibido servicios de exámenes clínicos, análisis de sangre, medicamentos o suplementos nutricionales (por ejemplo para aumentar la hemoglobina de mujeres con anemia).

En un contexto de pandemia, confinamientos, penuria, cortes de electricidad y 14 años de bloqueo israelí, Alianza por la Solidaridad alertó en octubre de 2020 de un incremento de la violencia de género en Gaza; la clínica móvil proporcionaba atención jurídica y psicológica a mujeres víctimas, que se añadían a los servicios en materia de salud sexual y reproductiva.

Documentales como Condenadas en Gaza, de las periodistas Beatriz Lecumberri y Ana Alba, dan cuenta de las barreras que afrontan las gazatíes con cáncer. Estrenada en mayo, la película tiene como protagonistas a cinco mujeres enfermas -Nivín, Hajar, Imán, Nisrín y Aisha-; aborda sus dificultades para lograr un permiso de salida y un tratamiento adecuado por el bloqueo de Israel. Estas mujeres son víctimas, asimismo, de la discriminación en Gaza: “Cuando una gazatí tiene cáncer de pecho, corre el riesgo de ser vista como una mujer incompleta y deforme”, explican las autoras del documental.

En el acto de la Facultad de Historia de Valencia participó Tere, activista del BDS-País Valencià. Explicó la iniciativa de solidaridad internacionalista Brigada Feminista per Palestina, que en agosto de 2016 –durante tres semanas- se materializó en los territorios ocupados.

El objetivo de la Brigada autogestionada era “tejer resistencias” con las luchas de las mujeres palestinas, hacer visible el apartheid y romper el “bloqueo informativo”. Participaron 15 activistas feministas de base del País Valencià-Països catalans, organizadas en asamblea desde una triple perspectiva: anticolonialista, antiimperialista y despatriarcalizadora.

En un blog detallaron las experiencias compartidas con cerca de 30 organizaciones palestinas como Assiwar, que apoya a mujeres víctimas de la violencia sexual; Aswat, entre cuyos fines está el empoderamiento LBTQI; la Union of Palestinian Women’s Committees (UPWC); Health Work Committee (HWC), centrada en los trabajos de salud y desarrollo; o Addameer, de respaldo a personas palestinas presas. Además, la estancia en la ciudad vieja de Nablus les ayudó a romper tópicos sobre la sociedad árabe; y en Hebrón, constataron el incremento de los asentamientos de los colonos y la presencia los checkpoints israelíes.

Fruto de su experiencia, la Brigada Feminista per Palestina presentó en 2018 el documental Aquesta lluita és per la vida, de 74 minutos y en el que participaron 25 mujeres. Incluye testimonios como el de la activista Manal Tamimi, sobre los años de resistencia pacífica en el poblado de Nabi Saleh, de 600 habitantes: “En 2009 los colonos confiscaron una fuente de agua debajo del valle; construyen el asentamiento siempre en la cima y se apropian de la vertiente entera, también de los campos de olivar”.

En la represión, las fuerzas de seguridad israelíes “utilizaron armas de diferentes características y cinco tipos de gases lacrimógenos, incluyendo fósforo blanco o gas nervioso”, explica Tamimi. Asimismo la brigada feminista diseñó la exposición fotográfica Palestina on existir és resistir.

El 29 de noviembre se celebra –desde 1977- el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, fecha designada por Naciones Unidas. Por este motivo, el BDS-País Valencià ha organizado el 27 de noviembre una jornada solidaria en Valencia, en colaboración con la iniciativa artística Pinta’m la llengua; el sindicat de barri del Cabanyal; el proyecto Cabanyal Horta y el espacio cultural La Salà.

Además de la pintada colectiva de un mural, con el artista Elías Taño, y un coloquio-debate (“¿Qué puedes hacer para dar apoyo a Palestina?”), está prevista la plantación de un olivo con lectura de poesías; y un concierto con el cantaor Pep Gimeno “Botifarra” y el músico magrebí Ahmed Touzani.

En la jornada del BDS-País Valencià se proyectará el documental de 37 minutos Hijas de la Nakba, dirigido por Estela Falastín, estrenado en 2019 y protagonizado por ocho mujeres (la Nakba – “desastre” en árabe- designa la limpieza étnica y expulsión de sus territorios de más de 750.000 palestinos, en coincidencia con la fundación –en 1948- del Estado de Israel).

En el cartel de la convocatoria, el BDS-País Valencià reivindica la libertad de la cooperante Juana Ruiz Sánchez, de 63 años, detenida el pasado 13 de abril por soldados israelíes en su casa familiar, en la localidad de Beith Sahur (cerca de Belén). Fue interrogada y encarcelada. Juana Ruiz reside en los territorios ocupados desde hace más de tres décadas y trabajaba como coordinadora de proyectos en la ONG palestina Health Work Committees (HWC). El 10 de noviembre la trabajadora humanitaria fue condenada por un tribunal militar israelí.

Mientras, el movimiento BDS continúa logrando adhesiones. El 31 de octubre informó en las redes sociales de que se sumaban a la Campaña Artistes Lliures d’Apartheid Israelià (ALAI) Elías Taño; Anaïs Florin, GMMGNRA y el grupo musical Los Chikos del Maíz, entre otros.

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