América Latina

No todos somos Palestina

Salvo algunas excepciones como Bolivia y Venezuela, los gobiernos de América Latina vienen mostrando posturas muy tibias frente a la nueva masacre israelí en Palestina. Argentina y Brasil aún no emitieron comunicados oficiales.

Una semana después de que el Ejército israelí iniciara el operativo “Borde Protector”, y ya con cerca de 200 palestinas y palestinos asesinados -en su mayoría civiles-, huele a poco lo que vienen haciendo los gobiernos latinoamericano para detener los bombardeos del principal aliado de Estados Unidos.

Como era de esperarse, el repudio más contundente llegó desde Bolivia y Venezuela. El presidente boliviano, Evo Morales, propuso al Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) iniciar una demanda contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por delitos de lesa humanidad. “No se puede entender, en este nuevo siglo, que hayan intervenciones de carácter militar tan salvajes y tan inhumanas -acusó Morales-. Es un genocidio lo que está pasando en Palestina”. Cabe recordar que Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Israel en 2009, durante otro brutal bombardeo a Gaza.

El Jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, alentó el viernes pasado a sumarse a la campaña por twitter #SOSPalestina. “Lo que hay contra Palestina es una guerra de exterminio. Quieren quitarle hasta el último palmo del territorio que históricamente le pertenece. Al gobierno corrupto y a la cúpula empresarial y militar de Israel no les importa matar niños y hombres y mujeres inocentes porque quieren desaparecer al pueblo palestino de la faz de la tierra”.

El gobierno bolivariano había sido el primero en emitir un comunicado sobre el tema, el pasado miércoles 9. Sin embargo, para Maduro con eso no alcanza: “Muchos se conforman con sacar un comunicado oficial. Ya basta de comunicados y protocolos internacionales, hay que actuar y perseguir a quienes están asesinando al pueblo palestino”.

La cancillería de Cuba también había difundido una nota en la que “condena enérgicamente la nueva agresión de Israel contra la población de la Franja de Gaza” y llama “a la comunidad internacional a reclamar a Israel el fin de esta nueva escalada de violencia”. Otro que expresó su rechazo fue Daniel Ortega, mandatario de Nicaragua: “Cómo no vamos a condenar nosotros en este momento el genocidio que se está cometiendo contra el pueblo palestino nuevamente”.

El silencio no es salud

Muy pocos Gobiernos de la región aun no emitieron declaraciones oficiales sobre el conflicto. Entre ellos, nada menos que los de Argentina y Brasil.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, hizo una breve y muy genérica referencia durante un encuentro con el mandatario ruso, Vladimir Putin, el sábado pasado: “Es un deber por parte de todos los que ejercen liderazgos responsables, desmontar situaciones de conflictividad, desmontar situaciones de enfrentamientos, y llegar a acuerdos entre los grandes líderes para asegurarles a todos los habitantes de este planeta que podemos vivir en un clima más pacífico y más respetuoso de las reglas del Derecho Internacional”.

Ni chicha ni limoná

La mayoría de los Gobiernos que se pronunciaron lo hicieron de forma muy tibia, apelando a los típicos eufemismos y lugares comunes, y algunos apelando a un revival de la teoría de los dos demonios.

El Ejecutivo uruguayo, también a través de un comunicado, expresó “su enérgica condena a los ataques militares efectuados por Israel en la Franja de Gaza, en una respuesta desproporcionada al lanzamiento de cohetes contra territorio israelí por parte de grupos armados palestinos”. Pero agregó: “Uruguay condena también estos reiterados lanzamientos que ponen en riesgo a la población civil del centro y sur del Estado de Israel”.

El pronunciamiento de la cancillería chilena indicó que “los condenables secuestros y muertes de tres jóvenes israelíes y de un joven palestino, no pueden servir de excusa ni para iniciar acciones terroristas, como tampoco para atacar áreas densamente pobladas por civiles”.

Por su parte, el Gobierno del Ecuador ya emitió dos comunicados. Si bien “condena contundentemente las operaciones militares desproporcionadas del Ejército israelí”, en ambos hace un llamado urgente “a todas las partes involucradas para un cese inmediato de las hostilidades” y “considera indispensable aclarar los hechos delictivos que ocasionaron la escalada de violencia”, en alusión al asesinato de los jóvenes israelíes.

Un breve y muy genérico comunicado difundió el Gobierno de El Salvador. Allí, hace “un vehemente llamado a los actores involucrados en este conflicto para el cese inmediato de las hostilidades”. Algo similar se deduce de dos notas publicadas por la cancillería mexicana: “México reitera su grave preocupación por la escalada de violencia entre Israel y Palestina y llama a las partes a abstenerse de realizar acciones hostiles que afecten a la población palestina e israelí”. El Gobierno de Enrique Peña Nieto, además condenó por igual “el lanzamiento de cohetes y los bombardeos aéreos”.

Organismos y organizaciones

De los bloques de integración regional, el único que se pronunció fue la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Los países que lo integran rechazaron “enérgicamente el ataque perpetrado por las autoridades de Israel” y “reafirman su incondicional solidaridad, apoyo y su pesar al pueblo de Palestina”.

En tanto, una gran variedad de movimientos populares del continente han venido expresando su repudio a los ataques israelíes mediante pronunciamientos y actividades callejeras.

En Venezuela, se realizó este lunes una concentración frente a la embajada de Palestina en Caracas. El jueves pasado, también se había organizado una actividad cultural en la Plaza El Venezolano bajo la consigna: “Hoy, más que nunca, la causa palestina es nuestra”. En Chile, diversas organizaciones marcharon el último sábado por las calles de Santiago acompañando a la comunidad palestina, la más grande fuera de Medio Oriente. En Colombia, integrantes del Congreso de los Pueblos, el Partido Comunista y la Marcha Patriótica, entre otros, protestaron el viernes pasado frente a la embajada de Israel en Bogotá. Y este el lunes, organizaciones sociales en Nicaragua se movilizaron a la sede de la ONU junto al Comité de Solidaridad Palestina-Nicaragua.

Además, movimientos populares de Argentina convocaron a una movilización para este jueves frente a la embajada israelí en Buenos Aires. La Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA Capitulo Argentino declaró: “Condenamos la criminal agresión del Estero de Israel en la búsqueda de apropiarse de la totalidad del territorio palestino luego de una ocupación que lleva 47 años. Exhortamos al gobierno argentino a expresarse y condenar el accionar israelí, a romper relaciones con el Estado de Israel y nos sumamos al pedido por un embargo militar a Israel”.