Poema

Palestina crucificada

Palestina
franja candente
dividida por zarpas embusteras
flagelada desde hace décadas
en Palestina
se clausuran
las universidades con veneno
fabrican acuerdos de porcelana
y se rompen en colmillos
de lobos despiadados

Palestina
de riqueza y de dolor
de escombros y de ausencias
pero también
de rebeldía con causa
barca encallada
en tu propia casa
donde la chimenea
despide su agrio olor

En Palestina
caen bombas desde el cielo
y sus calles se transforman
en adobes
en trozos de hormigón armado
en montículos de televisores
de muebles
y cuerpos destrozados
cobarde aplastada
como quien dice
allí ellos teñidos de rojo
y nosotros aquí blindados
jalando más territorio

Sabemos que lo liviano
se hace pesado en este lugar
que las uvas se convierten en tizón
y que el nacimiento de sus habitantes
está escrito por sus muertos
las estatuas hablan de sus héroes
su biografía
está plasmada en periódicos
y en sus plazuelas
protestan
contra la invasión de los asaltantes

Desde hace muchos años
quieren volver a su hogar
sin muros
sin vallas
y sin colonos
no a las frases
adornadas con fósforo blanco
los palestinos
no han visto
sino arrodillado a su estandarte
no han encontrado
sino lágrimas en sus mercados
y a una comunidad internacional
que casi siempre
se ha hecho tercamente esquizofrénica

Los palestinos
son defensores de su nación
de su tierra
de sus cosechas
del pan que cae a sus platos
y de la veracidad
que cubre sus alamedas
entre la Biblia y el Muro de los Lamentos
esta hipocresía
esta agresión
esta sangre coagulada
este yunque martillado día a día
cuando las miradas
se buscan a tientas
por entre los matorrales

Ahora
que la dirección está mal puesta
ataca el enemigo
por el flanco coca-cola:
cientos de niños
mueren junto a sus padres
cientos de mujeres
reposan inmóviles para siempre
cientos de ancianos
yacen descuartizados
y todos se preguntan
¿Irán esos niños de tiernos rostros al cielo?

Una vez más
desde Jerusalén
acribillaron a Cristo en Palestina
miles de Judas
cargados con poderosos clavos F-16
abrieron su pecho inmaculado
sangra que sangra sus costillas
ante los ojos de una multitud
que clama por la justicia.

• Del Poemario “Réquiem por un mundo desfallecido” (publicado en 2014).

Javier Claure C poeta boliviano en Suecia