Reflexiones sobre Facebook

Intentamos preservar la mesura y la razón crítica en este periodo especial que es extremadamente difícil para los puertorriqueños y la humanidad.

Se han conjugado en nuestro caso nacional una deuda odiosa impagable y quiebra territorial, magnificada por desastres naturales como los huracanes, terremotos y la pandemia… que para colmo se transforma y expande a pesar de las vacunas.

En el caso de la nación puertorriqueña todas las instituciones, las relaciones humanas, las tecnologías, el trabajo y su organización, se transforman o sucumben. Algunos de los cambios en múltiples empresas, muchas que operan ahora a control remoto impersonal, no tienen marcha atrás. Las compras de comida y enseres cada vez se realizan por medios virtuales. Los restaurantes operan mucho más con entregas y menos empleados. La atención de la salud, las citas y visitas médicas, dentistas, han sufrido drásticos cambios. Las familias se achican, las fiestas familiares, las visitas a y comunicación con nuestros seres queridos enfermos, los velorios y despedidas son esporádicas, limitadas, distintas y afectan nuestras emociones seriamente.

Provenimos de las manadas de los simios, en la masa perdemos el temor al contacto, en el aislamiento nos deshumanizamos. (Elías Cannetti, Masa y Poder) En las reuniones, asambleas presenciales, marchas, las Fiestas de la San Sebastián, los Desfiles de Nueva York y otras ciudades de la diáspora , nos unimos como un todo, prima la solidaridad. Todo eso ha quedado suspendido provisionalmente.

Tenemos la necesidad de comunicar nuestras experiencias, sobre todo ante la dramática reducción de las interacciones personales en este periodo especial y de pandemia. Los medios para transmitir ideas siguen cambiando…aceleradamente.

Los medios escritos publicados en papel y los televisados se han trasformado para seguir en aumento las versiones virtuales.

Considero que Facebook ha cumplido un rol muy importante en la democratización y globalización de las ideas y del pensamiento. ¡Qué diferencia con otros tiempos! He leído que El Príncipe de Maquiavelo, cercano a la invención de la imprenta, durante El Renacimiento, tuvo una tirada inicial de algunos cientos de libros y El Quijote de Cervantes, publicado algunos cien años luego tuvo una impresión inicial de algunos dos mil libros. Por sus méritos se convirtieron en grandes clásicos publicados en decenas de idiomas y se han difundido tanto como La Biblia. La era cibernética ha revolucionado la difusión del conocimiento. Pero también los medios virtuales, contradictoriamente, cambian.

Desde el 2013 comencé a utilizar el medio de Facebook como un periódico para publicar escritos que bauticé “Retoños”, que es la manera como los árboles reverdecen. Ha sido experimento, teórico, práctico, democrático y crítico.

He practicado diversos modos y estilos de escritura por este medio. Algunas veces he tallado escritos públicamente, los he editado y modificado en un proceso íntimo y público, como si fuera un mural a la vista de todos. Mientras simultáneamente, como escritor he seguido una práctica participativa democrática virtual. He atendido preguntas y comentarios con mis amigos internautas lectores, en ocasiones durante prolongados periodos de tiempo. Incluso muchas respuestas o comentarios los convirtí en ensayos publicados en medios masivos de comunicación . El proceso en ocasiones ha sido extenuante y arriesgado, mucho más trabajoso y arriesgado que la conferencia personal o cibernética en la que se invierte alguna fracción de hora en la exposición inicial y algunas horas en responder a preguntas. En el balance general puedo afirmar que mi página cibernética me ha servido bien para elaborar, galvanizar y difundir ideas.

Celebramos, agradecemos los buenos tiempos y la oportunidad brindada por este medio. Impactado por esos cambios especiales y drásticos en el mercado, y con la dirección empresarial de su gerencia por supuesto, Facebook se ha convertido en un imponente “Shopper” (periodiquito) de mercancías. Es una inmensa alfombra o hojarasca-la hojarasca siempre ha sido metáfora que he utilizado pues siempre las publicaciones nuevas cubren las anteriores. Ahora esa hojarasca se ha agigantado y cubre por gravedad con mayor espesor la lluvia de publicaciones previas. Cada cual intenta llamar la atención con su hoja o gotita para decir sus cosas, muchas sencillas, otras más complicadas, en este monumental pulguero. Parece como aquel que grita socorro ante la muerte y muy pocos escuchan.

Facebook ha usado un mecanismo que ha sido traer al recuerdo ciertas publicaciones al cumplir un año de publicadas. Tal vez Facebook, con sus imponentes recursos, pueda segmentar sus publicaciones por áreas especializadas o por las preferencias de cada usuario, evolucionar y perdurar. Está por verse.

Pero el problema no solo es del medio y quienes lo controlan. Los usuarios tienen vastísimos intereses al abrir y manejar sus páginas. Algunos las usan para compartir solo con amigos, familiares, fraternos, traer experiencias personales como una boda, cumpleaños, reunión de amigos, una foto de la naturaleza, etc. Hay otros que las utilizan para fines políticos, de diversas tendencias, o gremiales. Hay otros que les llaman troles que las utilizan para crear conflictos malsanos. De ahí que en el deterioro del medio los usuarios también tengan responsabilidad compartida, sobre todo los que usan sus páginas para difundir ideas, pues en la medida en que predomine el espíritu de secta, de leer y compartir sólo lo que aconseje o diga el partido o la secta, o el pensamiento dogmático, de la Edad de Piedra o también de los idiotas y troles quienes embrutecidos insultan, también se pervierte el medio al no contribuir a un intercambio de ideas virtuosas.

El pensamiento crítico es científico, de analizar las realidades concretas para transformarlas. Pero no basta. Las corporaciones y poderosos aplican pensamiento crítico y científico cuando se trata de analizar la administración, control de calidad, los costos, ganancias y pérdidas. Pero encubren con ideologías falsas cuando se trata del costo del valor y apropiación del valor excedente del trabajo y su reproducción, del saqueo de los recursos naturales de otros pueblos, de las guerras injustas y de agresión, de discrimenes o sistemas de opresión. Por eso estimo que el pensamiento crítico virtuoso moderno debe tomar partido y estar al servicio de los sectores oprimidos en los análisis y transformación de las realidades concretas.

No quisiera que fuera así. Reconozco que me aventuro a equivocarme al intentar predecir. Y con el perdón de las angustias que pueda producir este comentario, pero tengo la preocupación de que Facebook, de seguir esta mezcolanza insoportable de publicaciones, pueda transitar, paulatinamente, a la historia como un fósil de la era cibernética. Algo así como lo fueron para nuestros padres las revistas Look y Life.

Comparto estas reflexiones sobre el medio, que tanto uso le he dado en los pasados 8 años, con la inquietud de que pueda ser experiencia compartida en otros países. Los desarrollos son desiguales y muy diversos en cada lugar y también en cada página.

¡Qué difíciles son todos estos cambios! Un día viene tras otro. La necesidad vital de comunicarnos es eterna. No tengo la solución, no controlo este medio ni otros y me duelen algunos cambios. Pero, no hay duda, surgirán otros medios de las generaciones que siguen para difundir ideas, sobre todo virtuosas, solidarias.