Relación Añez-Bolsonaro la está pagando el pueblo boliviano y evidencia la intromisión del gobierno del Brasil durante los hechos de noviembre de 20019

El senador Luis Adolfo Flores cuestionó de manera enfática las declaraciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en relación al ofrecimiento de asilo político para Jeanine Áñez, sancionada por la justicia boliviana a 10 años de cárcel por el caso “Golpe de Estado II”.

Señaló que esta acción sería parte de las “reuniones secretas” que ambos sostuvieron durante el periodo de facto de Áñez.

“El presidente de Brasil y Jeanine Áñez sostenían encuentros secretos, reservados, al margen de toda institucionalidad (…) ¿qué temas abordarían?, no se conocen todavía en su integridad; sin embargo, queda claro que nada positivo para las bolivianas y los bolivianos”, sostuvo el Senador, quien remarcó que Bolsonaro “está cometiendo una abierta injerencia en decisiones de órganos independientes en Bolivia”.

Flores recordó que, al margen de la intromisión del mandatario brasileño en el país, su ofrecimiento va en contra de la normativa internacional para la concesión de asilo político.

Según la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR): “Un solicitante de asilo es aquel cuya petición de refugiarse en un determinado país aún no ha sido procesada. Los sistemas nacionales de asilo determinan quién necesita protección internacional”. Y, “el asilo político es únicamente el que se concede a una persona desterrada o que ha huido de su país por motivos políticos”.

“Jeanine Áñez no está contemplada en ninguna de esas condiciones” que señala ACNUR, expresó Flores.

Remarcó que el vínculo Bolsonaro - Áñez no solo se da en el tema político, sino que alcanza al aspecto económico de características perjudiciales para Bolivia y con daño económico para la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), producto de la octava adenda suscrita en marzo de 2020 entre la estatal brasileña Petrobras y su homóloga nacional, con presencia de Jeanine Áñez como “testigo de honor”.

Previo a la octava adenda, se establecía un envío máximo de 30,1 millones de metros cúbicos día (MMm3d) y un mínimo de 24 MMm3d, que bajó a 20 MMm3d y el mínimo a 14 MMm3d.

Este hecho ocasionó que las regiones dejaran de percibir al menos $us 217 millones, mientras que la decisión de asumir el costo de transporte del gas desde la planta de Río Grande hasta el Mutún —frontera con Brasil— ocasionó una pérdida de $us 70 millones por año.

“Las facturas del mal gobierno, de las malas acciones asumidas y de la complicidad para sostener un régimen de facto en nuestro país, a cambio de favores económicos, la estamos pagando todas las bolivianas y bolivianos, que no solo se ve afectado por una merma considerable de recursos, sino también en actos de intromisión inaceptables desde todo punto de vista de nuestra soberanía”, enfatizó el Senador.

La Razón Digital