Contra gobiernos progresistas

Se destapa multinacional de la conspiración y el paramilitarismo


Antonio “Tony” Intriago (dueño de la contratista detrás del magnicidio en Haití) y Antonio D. Esquivel son parte de los actores. También el haitiano, Anis Blemur, excandidato al Senado de Florida. El exilio cubano -y ahora el venezolano- son punta de lanza.

Este grupo de inmigrantes hispanos es dueño de decenas de empresas en Estados Unidos y -a diferencia de otros- no apoya la invasión estatal, sino que apuestan por guerras privadas. Sus fundaciones de “latinos” están apoyadas por los halcones de Washington y los políticos de Florida. En RRSS -a través de la militancia digital- exponen sus ideas y publicitan veladamente sus intenciones.

Antonio D. Esquivel forma parte de la directiva de al menos 12 empresas u organizaciones políticas con presencia en Estados Unidos. Algunas tienen que ver directamente con Venezuela, Cuba y Haití. Algunas son: Venezuela Somos Todos; Vene Courierr Express; Alianza Constitucional Cubana; Haitian American National Council; Consorcio Internacional para la Democracia Cipdem; y Esquicargo Marketing Services.

Esquivel es presidente de la llamada “Junta Patriótica Cubana” y es señalado por el gobierno de la isla como terrorista, jefe del Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), quien el 17FEB2006 pidió “tumbar a bombazos” la Revolución cubana.

Además es líder de Lulac of Florida, una ONG que “promueve” la influencia política y los derechos civiles de los hispanoamericanos en Estados Unidos. Además -y no parece casual- varias de las empresas a las que pertenece Esquivel son compañías de envíos desde Estados Unidos a Latinoamérica.

Por otra parte, Tony Intriago, dueño de CTU Security LLC (establecida en 2019 en Florida) es una de las cuatros contratistas militares que participaron en el asesinato y derrocamiento del presidente Jovenel Moïse. Es miembro y tesorero de la Fundación Latino Americanos Unidos, una organización de derecha con amplia presencia política, social y mediática en toda Florida.

Además, forma parte de una cofradía llamada “Hombres de la Guerra Crisol”. Es una especie de hermandad de participantes de un programa bélico y filosófico de formación de “guerreros” entrenados por exagentes de Navy Seals, Comandantes SWAT, emprendedores Elite y expertos en Artes Marciales.

Uno de los directivos de otra de estas empresas antidemocráticas, Haitian American National Council (fundada en 2005), es (o fue) Anis Blemur, excandidato al Senado de Florida y corredor de inmuebles. Tiene por lo menos dos empresas en Florida: Le Bourgeois Restaurant LLC y Firstchoice Nurses Unlimited Inc.

Su negocio más conocido era una inmobiliaria, sin embargo, fue acusado en 2016 por la oficina fiscal gringa por cuatro cargos de fraude electrónico. Blemur es haitiano y robó al menos $1.6 millones a sus víctimas (la mayoría de ellas sus propios coterráneos en el sur de Florida). La investigación descubrió más fraudes: utilizó la información personal de sus víctimas para solicitar 26 tarjetas de crédito.

Esquivel, Intriago y Blemur son solo algunos nombres influyentes en Florida, de esta especie de multinacional de empresas de latinos en Estados Unidos que, a diferencia de otros sectores opositores a los gobiernos progresistas de la región, no apoyan una “invasión” para derrocar gobiernos. Ellos empujan y diseñan planes para que se tomen medidas no estatales -a través de acciones de falsa bandera- lideradas por empresas contratistas privadas. La del propio Intriago, tal y como quedó evidenciado en Haití.

Estos barones de la guerra política empresarial consideran que la falta de respuesta internacional ante “regímenes totalitarios” y su “amenaza continuada” debe responderse con componentes militares privados para lograr “cambios a favor de la democracia”.

Tomado del canal de Telegram de La Tabla.