Siria y los raseros de la ONU

La celeridad de la ONU para sus frecuentes condenas al gobierno de Siria por hechos difundidos por “fuentes creíbles”, contrasta hoy con una extrema contención para definirse ante el ataque aéreo de Israel contra territorio sirio.
48 horas después de la agresión, denunciada por el gobierno del país árabe, la dirección de Naciones Unidas solo ha emitido un comunicado que se limitó a expresar su preocupación ante “los reportes sobre un ataque aéreo de Israel contra Siria”.

El pronunciamiento fue hecho por el titular de la ONU, Ban Ki-moon, a través de una nota de su portavoz tras insistentes reclamos de los corresponsales en la sede del organismo mundial ante el silencio oficial frente a la acción armada israelí.

En ese texto, el Secretario General justificó su cautela con la falta de detalles relacionados con la operación militar de Israel contra Siria.

En este momento, Naciones Unidas no tiene pormenores de lo sucedido ni está en condiciones de verificar los hechos de manera independiente, manifestó.

No obstante, lanzó un llamamiento “a todas las partes involucradas a prevenir tensiones y a evitar una escalada en la región” y pidió el estricto cumplimiento de la ley internacional.

En la madrugada del miércoles, aviones israelíes bombardearon un centro de investigaciones científicas en la zona de Jemrayya, a menos de 20 kilómetros al noroeste de Damasco, con saldo de dos personas muertas y cinco heridas.

Poco después, la cancillería siria denunció el ataque y exigió a la ONU una firme condena a la agresión y la violación de la soberanía nacional por parte de la aviación israelí.

Esa dependencia afirmó que Israel es la locomotora y beneficiaria de los actos terroristas contra Siria y su pueblo, en cooperación con gobiernos occidentales y árabes.

Al respecto, advirtió que todos esos centros de poder se valen de herramientas como el Frente Al Nusra, afiliado a la red Al Qaeda, para atentar contra sitios vitales y puestos militares del Estado.

Mientras Ban Ki-moon alegó la falta de detalles en torno a la agresión israelí, el presidente del Consejo de Seguridad durante el mes de enero, Masood Khan (Pakistán), confirmó la recepción de una nota de la misión de Siria ante la ONU sobre lo sucedido.

Dijo que ese órgano de 15 miembros está al tanto de las informaciones al respecto y aclaró que hasta ahora no se ha producido ninguna petición para convocar una reunión con el propósito de analizar el tema.

Al final de la jornada del jueves, el gobierno sirio emitió una declaración que demandó a Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad y a la comunidad internacional la adopción de acciones directas frente a la arrogancia y e intransigencia de Israel.

El manejo de los denominados reportes y fuentes creíbles nunca identificadas con claridad también es común por parte de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, en sus condenas a Damasco en esa materia.

La más reciente utilización de ese recurso tuvo lugar a principios de este año, cuando la funcionaria elevó a 60 mil la cifra estimada de muertos por el conflicto en Siria, sobre la base de datos sin confirmar sobre el terreno.

En aquella ocasión, la funcionaria explicó que esa cifra abarcaba del 15 de marzo de 2011 al 30 de noviembre de 2012 y obedecía a “un análisis preliminar” elaborado durante cinco meses a través de una combinación de datos provenientes de siete fuentes diferentes.

Pillay difundió ese dato a pesar de reconocer que su oficina no ha sido capaz de confirmar las circunstancias de cada uno de los decesos debido a la naturaleza del conflicto y a la imposibilidad de verificar los hechos en el interior de Siria.

fuente: Prensa Latina/cuba